1 Historia y descripción heráldica de la bandera
2 Fechas para el enarbolamiento de la bandera nacional en edificios públicos
3 El escudo de armas del Reino de los Países Bajos
1 Historia y descripción heráldica de la bandera

La bandera tricolor, con sus tres franjas horizontales, es el emblema nacional de los Países Bajos. Sin embargo, no es la primera bandera de los Países Bajos. Cuando a finales del siglo XV, la mayor parte de las provincias estaban unidas bajo una sola autoridad, en los combates solían utilizar una sola bandera: la del Duque de Borgoña. Esta bandera, que llevaba la Cruz de Borgoña y que estaba compuesta por dos ramas de laurel rojo en forma de aspa sobre campo blanco, con unas llamas que salían de las intersecciones, siguió siendo la bandera de las provincias holandesas incluso bajo el dominio de la Casa de Austria.
Sin embargo, las provincias de los Países Bajos se sublevaron contra el rey Felipe II de España y el Príncipe de Orange se convirtió en el cabecilla de los rebeldes. Sobre todo los “watergeuzen” (piratas proindependentistas), que seguían las instrucciones del Príncipe, fueron una verdadera pesadilla para los españoles. Los rebeldes combatían con los colores naranja, blanco y azul, o bien “Orange Blanche Bleu”, los colores del escudo de armas del Príncipe. Tampoco fue nada de extrañar que la bandera tricolor se convirtiera en el símbolo del Príncipe de Orange y que recibiera el nombre de “la bandera del Príncipe”. No se sabe cuándo se desplegó por primera vez, pero sí que aparece en ilustraciones que datan del comienzo de la Guerra de la Independencia.
La bandera estaba compuesta por tres, a veces seis o incluso nueve franjas horizontales, pero también tuvo la forma de rayos que radiaban de un centro. Los colores no tenían un orden fijo y no fue hasta finales del siglo XVI que se alcanzó cierta uniformidad. Después de 1630, la franja naranja fue sustituida poco a poco por una roja, como así se puede apreciar en cuadros de la época. Teniendo en cuenta que no había ninguna razón política para quitar el naranja, la explicación puede residir en el hecho de que el naranja y el azul celeste son dos colores apagados y mucho más difíciles de distinguir en el mar que el rojo y el azul marino. Cualquiera que sea la razón, lo que sí es seguro es que desde aproximadamente 1630 la bandera nacional siempre ha sido de color rojo, blanco y azul y que siempre se le ha llamado, la bandera del Príncipe.
Sin embargo, se siguió utilizando la bandera naranja, blanca y azul, aunque apareció una tercera bandera oficial, la bandera de los Estados Generales. En un principio, llevaba el león “de gules” (rojo) del escudo de armas de la provincia de Holanda sobre un campo dorado, y más tarde, un león dorado sobre un campo rojo. Aunque se utilizaba menos la bandera de los Estados Generales, ésta no era incompatible con la bandera del Príncipe, como así lo testimonian algunos cuadros de barcos y de batallas navales. Estas dos banderas ondeaban fraternalmente una junto a la otra, ilustrando así lo compleja que era la estructura de poder de aquella época, teniendo por un lado al Estatúder, que era siempre un miembro de la Casa de los Orange, y por otro lado, a los Estados Generales.
La diversidad en forma y color de las banderas holandesas en la época de la República de las Provincias Unidas demuestra claramente que una bandera no es un objeto estático, sino que evoluciona con la historia del país. Son pocos los países cuyas banderas han conservado su estado original. La bandera nacional original más antigua es la de Dinamarca, la llamada, Dannebrog, (Paño danés), que data de 1219. Los cambios más drásticos se producen con motivo de las revoluciones: el ejemplo más conocido es el de Francia, que durante la Revolución sustituyó la bandera de “fleur-de-lis”, símbolo de la monarquía, por la actual bandera azul, blanca y roja.
En los Países Bajos, la revolución (a finales del siglo XVIII) y la ocupación francesa también resultaron en otra bandera. Se prohibió el nombre de “bandera del Príncipe”. Se mantuvo el rojo, blanco y azul (con el visto bueno de Francia), pero en 1796 se embelleció la franja roja con una imagen de la Virgen holandesa. La Virgen, con un león a sus pies, llevaba en una mano un escudo con las fasces romanas y en la otra un gorro frigio enastado en una lanza como símbolo de la libertad. Esta bandera tuvo una vida tan corta como la de la República Bátava, para la que fue creada. Luis Bonaparte que fue nombrado rey de Holanda por su hermano, el emperador Napoleón I, quería llevar una política puramente holandesa respetando en la medida de lo posible los sentimientos patrióticos de la población. Mandó quitar la Virgen holandesa de la bandera restableciendo así la bandera tricolor. Sin embargo, su política proneerlandesa provocó un conflicto con el emperador, y así se produjo la anexión de los Países Bajos por el Imperio francés. La bandera francesa fue sustituida por los emblemas del Imperio.
En 1813, los Países Bajos recuperaron su independencia y el Príncipe de Orange exilado en Inglaterra, volvió al país. Volvió a aparecer la bandera tricolor que había estado escondida en los desvanes durante años, a la espera de tiempos mejores. Como muestra de apoyo a la Casa de los Orange, la población enarbolaba tanto la bandera naranja, blanca y azul como la roja, blanca y azul, ya que no se había establecido cuál de las dos banderas era el emblema nacional. Hasta hace poco tiempo, ambas banderas eran igual de oficiales, aunque la bandera roja, blanca y azul era la que más se enarbolaba, especialmente en los edificios públicos. La bandera roja, blanca y azul también fue elegida por Guillermo I con el escudo de armas de los Países Bajos sobre la franja blanca. Fue en esa misma época que surgió también la costumbre de que la bandera nacional ondeara junto con un pendón naranja, como símbolo de fidelidad a la Casa de los Orange.
En 1937, se estableció por Decreto Real que los colores de la bandera nacional son el rojo, el blanco y el azul (los colores heráldicos: bermellón claro, blanco y azul cobalto).
2 Fechas para el enarbolamiento de la bandera nacional en edificios públicos
Fecha | Ocasión |
|---|
19 de enero | Cumpleaños de S.A.R. la Princesa Margriet |
31 de enero | Cumpleaños de S.M. la Reina Beatrix |
27 de abril | Cumpleaños de S.A.R. el Príncipe HerederoWillem Alexander |
30 de abril | Celebración del cumpleaños de la Reina; cumpleaños de S.A.R. la Princesa Juliana |
4 de mayo | Día de Conmemoración del final de las dos guerras mundiales (18.00 – 20.15 bandera a media asta) |
5 de mayo | Día de la Liberación |
29 de junio | Cumpleaños de S.A.R. el Príncipe Bernhard |
15 de agosto | Celebración del Final de la Segunda Guerra Mundial en Indonesia |
3er martes de septiembre | Inicio del año parlamentario (solamente en La Haya) |
15 de diciembre | Día del Estatuto del Reino de los Países Bajos |
3 El escudo de armas del Reino de los Países Bajos

El escudo de armas de los Países Bajos es una combinación de las armas de la familia real, la casa de Orange-Nassau, y las flechas y la espada, emblemas de la República de las Provincias Unidas del siglo XVII.
La familia real holandesa tiene sus raices en el condado de Nassau, en Alemania; el león del escudo real es el mismo que se encuentra en los escudos más antiguos de la Casa de Nassau, que datan del siglo XIII. Hasta el final de la Edad Media, la Casa de Nassau desempeñó un papel político muy importante en los Países Bajos. A finales del siglo XVI, cuando Gillermo de Nassau-Dillenburg heredó el principado de Orange, la familia adquirió el nombre de Orange-Nassau.
Guillermo y sus descendientes estaban a la cabeza de las tropas holandesas que lucharon contra la dominación española en la Guerra de los Ochenta Años (1568-1648). Fue en ese periodo que las 17 provincias holandesas (entre las cuales se encontraban las que más tarde se convertirían en la actual Bélgica) constituyeron un parlamento: los Estados Generales. Teniendo en cuenta que la mayor parte de las Provincias llevaban un león en sus escudos, éste se convirtió más tarde en el símbolo de los Estados Generales. El león llevaba una espada, como símbolo de poder, y 17 flechas que simbolizaban la unión entre las diecisiete provincias. En 1579, las siete provincias del Norte firmaron la Unión de Utrecht con la cual se unían formando la República de las Provincias Unidas, como respuesta al pacto de la nobleza sureña, denominado la Unión de Arras. En 1648, cuando la República se hizo independiente, eligió para su escudo el que era original de las diecisiete provincias, reduciendo el número de flechas a siete. El rojo, el blanco y el azul se convirtieron en los colores de la República, así como los de la provincia más importante de la nueva alianza: Holanda.
Posteriormente, la familia de Orange-Nassau continuó desempeñando un papel importante en la vida política de la República. En 1813, cuando se constituyó el Reino de los Países Bajos, Guillermo I, el primer rey de los Países Bajos, eligió para su escudo de armas una combinación del antiguo escudo de la Casa de Nassau y del escudo de la República. Éste es el escudo de armas que hoy en día siguen utilizando los descendientes de Guillermo I, la actual familia real holandesa.
Decreto Real del 23 de abril de 1980, nr. 3
Artículo 1
El escudo de armas del Reino de los Países Bajos, así como el Nuestro y el de Nuestro sucesores, los Reyes de los Países Bajos es azur, salpicado de oro, con un león rampante arrestado de oro surmontado de una corona de oro abierta de tres hojas y dos perlas en las puntas, linguado y uñado de gules, llevando en la garra diestra una espada de plata con empuñadura de oro y en la garra siniestra un manojo de siete flechas de plata con puntas de oro, atadas con un lazo de oro.
Artículo 2
El escudo lleva los siguientes ornamentos exteriores: para cimar el escudo, la corona real holandesa; para sostener el escudo, dos leones de oro, linguados y uñados de gules; y el lema “Je maintiendrai” en letras de oro sobre una cinta azur.
Artículo 3
El escudo descrito en el artículo 1, provisto de sus ornamentos exteriores, puede ir colocado sobre un manto real de púrpura, guarnecido de oro y forrado de armiño, alzado con cuerdas de oro que terminan en borlas de oro y cimado con un baldaquín de púrpura, ribeteado de oro sobre el que descansa la corona real.’